Extraer con urgencia y seguridad un anillo de carburo de tungsteno

La dureza de los anillos de carburo de tungsteno, requieren otros métodos de extracción.
No intentes cortarlo ni serrarlo.

Es importante que primero pruebes de quitarlo haciendo resbalar el anillo untándote en el dedo jabón o vaselina. Si tu dedo ha sufrido un hinchazón tan grande que no hace posible ésto, picaduras, alergias, etc. Tendrás que destruir el anillo para liberar tu dedo.

Si acudes a un hospital, es importante que expliques que el anillo es de Carburo de Tungsteno, para que no intenten una extracción para anillos de materiales convencionales.

Pero si estás pensando que este material puede ser problemático para ti, o que puede poner en riesgo tu seguridad, te puedo asegurar que es más bien todo lo contrario.

En éste aspecto, el carburo de tungsteno, es tal su dureza mineral, que puede comportarse y tratarse como si fuese un diamante.
Siendo así sus propiedades y comportamiento, si nosotros metemos el anillo de Carburo de Tungsteno dentro de una presa, o le dejamos caer un peso enorme encima aplastando su circunferencia, el anillo de Carburo de Tungsteno reventará, rompiéndose en pedazos.
Los anillos de Carburo de Tungsteno, estás calculados y diseñados para ser duros y fuertes, pero sin serlo excesivamente para permitir romperse en caso de necesitarlo.

Entonces, lo que a priori parecía ser un problema, podemos decir que es toda una ventaja, y que es mucho más seguro que un anillo de oro o de plata.

Lo único que tenemos que hacer para desprendernos de un anillo de Carburo de Tungsteno que compromete la seguridad de un dedo, es meter el dedo con el anillo dentro de una herramienta llamada “Sargento”, muy conocida por cualquier ferretero o carpintero, o una llave de fontanero.
Podemos utilizar cualquier herramienta que ejerza una fuerza de aprisionamiento con precisión, o fuerza controlada, es decir, de forma que cuando el anillo “desaparezca” la herramienta no siga cerrando.

Decimos que es más seguro, porque cuando una persona sufre un fuerte aplastamiento en un dedo con anillo convencional (como el oro, la plata o el titanio), esa persona tiene, además del dolor y la consecuencia del aplastamiento, otro problema añadido peor que el primero:
-> Un anillo doblado o bollado, prolongando el aplastamiento, sometiendo al accidentado a una horrorosa experiencia que se prolongará en un eterno sufrimiento hasta que algún sanitario le asista, y sea capaz de extraerle el anillo. Seguramente el accidentado también tendrá unas secuelas muy desafortunadas.

Sin embargo, si el accidente ocurre con un anillo de carburo de tungsteno, pues el accidente romperá rápidamente el anillo de carburo de tungsteno, el dedo y su hueso intentará amortiguar en lo posible ese aplastamiento, en el peor de los casos el hueso se romperá.
La víctima después del susto, y de los dolores propios del accidente, lamentará la perdida de su anillo de carburo de tungsteno.
Pero esa persona no habrá vivido una escena extremadamente trágica, traumática y larga agonía, ni su dedo tendrá mayor consecuencia que la del propio accidente.
El anillo de carburo de tungsteno que ha desaparecido, le ha librado de una experiencia muy mala, y éste puede reponerse con la adquisición de otro.

Dicho todo ésto, podemos decir que los Anillos de Carburo de Tungsteno, son idealmente más seguros que los anillos de oro, plata, o cualquier aleación convencional.