¿Cual es el valor real de un anillo de oro?

Un anillo de oro tiene un valor relativo y muy inferior a lo que cree la mayoría de la gente, porque la industria y los comercios de joyería nos venden un anillo de oro a precio de oro, justificando su excesivo precio por el valor del mismo, o por causa del encarecimiento o crecimiento del valor del oro, siendo estos anillos una aleación de oro con otros metales de poco valor, y siendo en ocasiones la procedencia del oro de artículos de 2ª mano comprados a sus antiguos clientes.
A posterior el mismo comercio de joyería con el cartel de “compro oro” nos lo re-compra a un precio irrisorio porque considera la mezcla de varios metales que combinan el artículo, y tasando solo la proporción del contenido en oro, descartando los otros metales como pueden ser platino, rodio, cobre, plata, etc…

Más claro… tu compras un anillo que pesa 200 gramos, pagando 4000 euros. Cinco años después vas a venderlo y te dicen que te darán 4 euros por gramo. Tu sentido común pensará en ese momento, que 4*200 son 800 euros, vaya, de entrada ya has perdido el 80% del dinero que pagaste. Pero ahí no queda todo, ahora entra en juego la fantástica palabra de 18 kilates, y eso que en su día sonaba bien, ahora significa que sólo el 75% del anillo es oro, y lo demás son metales fusionados que nadie valora en esta tasación.
Entonces lo que tu cobrarías por tu anillo entregado, sería el 75% de 800 euros, osea, 600€.

 

Pero sigue siendo dinero, y es valorable, entonces el oro nos devuelve el dinero que realmente vale, aunque lo hemos pagado a un precio excesivo cuando lo compramos.

La conclusión de este texto es, que el oro tiene un gran valor económico para el comerciante, pero los clientes están exentos de estos supuestos grandes beneficios, y aunque es cierto que el oro se hace más caro al paso del tiempo, el cliente difícilmente recuperará el total de lo invertido en la adquisición de su joya.

¿Es esto un engaño? Por supuesto que no, igual que ha sucedido con la compra venta de viviendas, el oro se ha sobrevalorado con el consentimiento de todos, y con la continuidad de su comercio de forma consentida y aceptada socialmente.

Deberíamos hacer éste tipo de cálculo cuando compramos una joya de oro, y no hacer un sobre esfuerzo por pagarlo cuando supone un sacrificio económico muy grande, y menos pensando en la falsa idea que esa joya va ser como un seguro de vida, o como una hucha que aumenta su valor en el futuro. Por que al final descubriremos que lo que parecía una buena inversión, ni siquiera nos devuelve parte de lo invertido.

Nosotros aconsejamos que cada uno se deje llevar por sus gustos, y no discrimine un metal por su bajo precio, y valore el material por sus propiedades reales, sobre todo cuando se adquiere una joya por un motivo sentimental y con deseo de que perdure en el tiempo.

Entre los metales de gran calidad y excelentes propiedades, nosotros recomendamos a tener en cuenta, el carburo de tungsteno.